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viernes, 14 de enero de 2011

Green On Red - "No Free Lunch"


Lo que son las redes sociales. Hace unos meses, en mi bandeja de entrada, encontré la petición de amistad de un tal Dan Stuart, al parecer al frente de una banda que responde al nombre de The Slummers. Acepté, y de este modo sellé una conexión mínima, distante y perfectamente inútil con el que fuera la voz cantante de una de las bandas más especiales que alumbró el llamado Nuevo Rock Americano de los 80's, Green On Red.

 Por insólito que pueda resultar, parece haber consenso a la hora de señalar a este Mini LP como lo más granado de entre todo lo que editaron los de Phoenix, lo cual se pone de manifiesto al teclear el nombre de disco y banda en la red y darte de bruces con una miríada de artículos que saturan la blogosfera cantando y contando las excelencias de "No Free Lunch". Pero, ¿Que diablos ofrecían esos tipos en este EP? Cómo buenos exponentes del Nuevo Rock Americano que fueron, Green On Red eran deudores de la tradición musical norteamericana, Neil Young a la cabeza, sin renunciar por ello a un sutil toque Punk y a un más que evidente regusto british vía The Faces que los hace sonar, en ocasiones, como una versión yankee y rootsy de mis adorados The Dogs D'amour, ahí es nada.

 Las armas de la banda eran el clasicismo rockero bien entendido y la voz de Dan Stuart, ora etílica, ora desgarrada, ora histriónica, al servicio de unas composiciones envueltas en melancolía, desencanto y nostalgia. "Time Ain't Nothing" es una de las mejores canciones de todos los tiempos, y justifica, por sí sola, la escucha del redondo. Un clásico atemporal. "Honest Man" rezuma savoir faire empapado en alcohol, mientras que "Ballad Of Guy Hawkes" muestra la vertiente más eléctrica y rabiosa de la banda. Para el tema-título, "No Free Lunch", sacan a pasear la cara más vintage y endeudada con el Country de su background, una faceta a la que tributan explicitamente recreando "Funny How Time Slips Away" del maestro Willie Nelson. Es en "Jimmy Boy" y "Keep On Moving" cuando más acentuado es el parentesco con la banda de Tyla del que os hablaba unas líneas más arriba: Un par de cortes tormentosos, arrastrados, con regusto a resaca y espíritu de derrota asumida, especialmente en el caso del segundo. El disco cierra con el que a mi juicio es su corte más flojo, "Smokestack Lighting" un intrascendente Blues Rock que nada puede aportar a lo previamente expuesto.

 "No Free Lunch" es una de esas pequeñas rarezas, en la trastienda de su época, género y movimiento, pero cuyo hallazgo y posterior disfrute es la razón de ser de melómanos como nosotros, de blogs como éste y de que tú estés leyendo esto al otro lado de la pantalla.

jueves, 25 de noviembre de 2010

The Long Ryders - "State Of Our Union"

 Siempre asociaré el verano de 2010, además de a una calor infernal y a pasar un "Summer In The City" á la Lovin' Spoonful en toda regla, a éste segundo largo de The Long Ryders. Tal fue la cantidad de escuchas que le dí en aquellos días.

 La banda de Sid Griffin, cómo tantas otras que adoro, aterrizaron en la escena como un delicioso anacronismo: Con el Heavy Metal en pleno apogeo y soportando el envite de las hordas hair metaleras y sleazys, pues para más inri nuestros protagonistas eran de Los Angeles, ellos iban a lo suyo, reivindicando el legado de Byrds, Flying Burrito Bros. y demás luminarias sixties del Jangle Pop y el Country Rock, sin renunciar por ello a un poso Punk Rock old school (¿Sabías que los Sex Pistols fueron lo que inspiraron a Sid a irse a formar una banda a L.A?) que, dicho sea de paso, fue resultando cada vez menos evidente a medida que se alejaban de su primera referencia,  "10-5-60".

 Realmente sólo mediaba un año entre ese primer EP y "State Of Our Union" (con parada obligatoria en el también muy recomendable "Native Sons") pero la banda había avanzado un mundo compositivamente hablando, entregando la que es, a mi juicio, su mayor y mejor colección de canciones.

 "Looking For Lewis and Clarke" abre el disco a toda máquina, a ritmo de Rock and Roll infeccioso y vacilón, como si Gram Parsons se hubiese enrolado en los New York Dolls. Le sigue el que quizá sea mi tema favorito de estos tipos, "Lights of Downtown": Diablos, cuánta clase, cuánto savoir faire y cuanta maestría juntas; Tras la correcta "WDIA" viene "Mason-Dixon Line" un tema puro Long Ryders, con repiqueteantes Rickenbackers por doquier, deudora del  jangle pop de McGuinn & Cía, pero sin perder el mordiente rockero.

 Mención especial merece "Here Comes That Train Again". Country Rock escuela Byrds/Parsons de muchos quilates, para una canción llena de nostalgia y evocación. La atmosférica "Years Long Ago" baja un poco el listón, pero "Good Times Tomorrow Hard Times Today" vuelve a poner las cosas en su sitio a base de Rock jaranero de actitud hillbilly, que evoca a los momentos más Cowpunk de su anterior largo (en los que Stephen McCarthy solía ponerse al micro) "Two Kinds of Love" es puro The Byrds era "Fifth Dimension" y "You Just Can't Ride The Boxcars Anymore" suena a fesco y atemporal Rock de espíritu blue collar. Con "Capturing The Flag" llegamos a otra de las cimas indiscutibles del álbum, para acto seguido echar el cierre con "State Of My Union" donde dan rienda suelta a su faceta más guitarrera y chulesca.

 En definitiva, "State Of Our Union" es uno de los higlights indiscutibles de todo ese tinglado que se dió en llamar Nuevo Rock Americano, gran paraguas bajo el que se cobijaron formaciones tan dispares (y a un tiempo tan similares) como Jason And The Scorchers, Green on Red, o los primeros R.E.M. Y, claro está, estos cuatro hijos ilegítimos de Gene Clark.