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domingo, 9 de octubre de 2011

The Undertones - "Teenage Kicks"

Si a la hora de hablar de Punk se tiende a la generalización, a la hora de hacerlo de los acólitos del género surgidos al amparo del boom inglés se suele caer, directamente, en el tópico: Crestas, imperdibles, union jacks, no future... Tentador para el que le interese contemplar (¿o deberíamos decir idealizar?), a toro pasado, un panorama perlado de sordidez y lapos, pero algo inexacto cuándo profundizamos en la andadura de alguna de las bandas que dieron forma al movimiento.

 The Undertones eran norirlandeses, lo que los ponía a buen recaudo de los esputos de Johnny Rotten y de la movida londinense en general. Además, sus orígenes se remontan al 1975, esto es, un par de años antes de que el "Never Mind The Bollocks" transmutase lo hasta el momento subterráneo en tendencia. Para terminar de diferenciarlos de lo que más adelante representarían bandas cómo los propios Pistols, The Damned o los Adverts, su paleta de influencias primigenea abundaba en el Pop de la década anterior, lo que los emparentaba, aún lejanamente, con otros enamorados de épocas pretéritas como los Buzzcocks o The Jam.

 "Teenage Kicks", el tema título, es el "Be My Baby", el "Will You Still Love Me Tomorrow?" y el "Then He Kissed Me" de la generación Punk, todo en uno. Es el legado de los girls groups de antaño y la música de jukebox y las letras de adolescentes de la factoría Spector transplantadas al ámbito de los power chords y el "do it yourself". La aguda, casi femenina, garganta de Feargal Sharkey ponía voz a un tema cuya letra retrataba la difusa línea divisoria que separa al romántico empedernido del stalker en potencia. Es, en definitiva, una de esas canciones perfectas, redondas, irrepetibles, cuya sola existencia ya es motivo de sobra para tener en cuenta a sus creadores.

Los tres temas restantes que completaban el maxi si que eran más fieles a los postulados de su tiempo y lugar: Brevísimos -ninguno llega a los dos minutos de duración- disparos de R'n'R hipervitaminado con su punto melódico, pilotados por riffs tan simples como efectivos y con los coros hooligans de rigor por aquí y por allá, eran los ingredientes de una fórmula que a veces los acercaba a lo facturado por los primeros The Clash o los Jam más inmediatos. ¿Sus nombres? "Smarter Than You", "True Confessions" y "Emergency Cases". Definitivamente, no eran la clase de temas que cambian el rumbo de la historia, pero tanto daba, su contribución quedaba de sobra saldada con el primer disparo.

Semejante carta de presentación les permitió encarar en un breve lapso de tiempo la grabación de su primer y homónimo LP, en el que además de incluir todo lo aquí expuesto añadían un buen puñado de himnos de basamento sixties y maneras punks ("Girls Don't Like It", "Here Comes The Summer", "Jimmy Jimmy"...) Con todo, la new wave no tardó en llamar a su puerta y la existencia de la primera y más clásica formación de la banda fue punto menos que efímera.

Cualquier pretensión de aunar azúcar bublegum con rotundidad punk pasa, o debería pasar (amén de por los sacros Ramones, a los que damos por hecho) por la andadura de juventud de estos chicos surgidos en la fría y convulsa Irlanda del Norte de mediados de los 70's. Cualquier selección de hitos del Rock del pasado siglo debería de incluir entre sus surcos la inmortal "Teenage Kicks".