domingo, 6 de noviembre de 2011
Burning - "Bulevar"
Ellos decían que los domingos no se hicieron para bailar, y, paradójicamente, es el día del señor el que suelo consagrar, más o menos involuntariamente, a escuchar y reencontrarme con el legado de los madrileños, tan inasequible al paso del tiempo cómo pleno de vigencia y actitud.
Burning fueron mucho. No se me ocurre ninguna otra banda de por aquí surgida en el '74 que aúnase con tanta maestría las enseñanzas de Chuck Berry, The Rolling Stones, Lou Reed, Faces, T-Rex o los New York Dolls. Algunos dirán que sí, que lo que yo quiera, pero que los de la Elipa, a fin de cuentas, debutaron en largo allá por el '78, a tiro de piedra de que el Rollo terminase de estallar y hacer acto de presencia. Nada más lejos: Existen demostraciones de poder de la banda efectuadas en plena dictadura, más concretamente, esos dos pildorazos de Glam Rock crudo, patillero y sin domesticar en formato single titulados "I'm Burning" y "Like A Shot".
A "Bulevar", última pieza de la imprescindible trilogía inicial de la banda (un must para cualquiera que se diga aficionado al Rock) le toca cargar con el sambenito de ser su disco más Pop y enfocado a los cánones sónicos que primaban en el Madrid de La Movida. Lo cual es cierto, aunque sólo en parte. Efectivamente, si comparamos la producción de "Bulevar" con la de su inmediato antecesor, "El Final De La Década" es inevitable observar que sí, que el R'n'R seguía fluyendo por sus surcos, pero tamizado por un tratamiento eminentemente más Pop, más 80's del sonido. Ahora bien, de ahí a afirmar, cómo claman algunos, que es "Su disco new wave" media un abismo. Burning, para la ocasión, mudaban la piel, que no el espíritu.
La manera escogida de abrir el disco no podía ser más reveladora, un "Es Especial" que no era otra cosa que el "Give Him A Great Big Kiss" de las Shangri-Las que, aquí viene la enjundia, fue versionado por los New York Dolls bajo el escueto título de "Great Big Kiss". La versión a la que pone voz Toño se queda entre la chulería, aquí bañada de desazón, del grupo de Johnny Thunders y el almíbar, cosas de la producción, del conjunto vocal capitaneado por Mary Weiss. "Tu Eres Mi Amor" continúa la senda de temas chulescos, callejeros y guitarreros en los que tan bien se desenvolvía la banda, con un uso de los coros que remite, irremisiblemente y una vez más, a las muñecas de Nueva York. "Ja,Ja,Ja", un corte de costuras glammys y vacilonas y apartado lírico con pretensión irónica que, visto hoy, resulta cuánto menos entrañable ( "quién sabe que puede ocurrir/si el Rayo hoy vence al Madrid") cuándo no directa y deliciosamente desfasado ("Dicen que hay un muro en Berlín/y nadie quiere irlo a destruir") En el plano estrictamente musical, un tema muy en la línea de los primeros KISS.
Mención especial merece "Es Decisión", primera ocasión en la que Pepe Risi se pone frente al micro y clásico impepinable de la banda. Una grandiosa canción preñada de melancolía, nocturnidad y estampas evocadoras que encajaba como anillo al dedo en la idiosincracia melancólica y maldita del malogrado guitarrista (¿Nuestro Keith Richards/Johnny Thunders?) Irónicamente, lo que aquí hacía a título eventual terminaría siendo la norma, ya que tras la marcha de Toño se convertiría en el cantante de Burning.
"Quiero Ser Un Robot" es puro Toño: La abulia, la dejadez existencial que transmite la letra en contraste con su voz,tan sensual y chulesca como triste. Sensaciones y sentimientos que quizás encuentren su máxima expresión en la que es la a todas luces cima -objetiva- del disco, "No Es Extraño Que Estés Loca Por Mí". Tras la chulería confianzuda del título y la ya mítica intro de piano de Johnny Cifuentes se esconde uno de los temas más poderosos de la banda, tanto en lo musical (poderosísimo riff) como en lo lírico, desgranado los primeros y titubeantes pasos de una relación casual, las subidas y las bajadas, balanceándose de lo abstracto a lo explícito sin despeinarse.
Tras semejante demostración de poder, es normal que la cincuentera "Baila Mientras Puedas" sepa más bien a poco, lo que no quita que sea un tema divertido, amén de lo inédito de ver a los Burning nadando en aguas Rockabillys. "Día De Lluvia" como supongo se intuye por el título, es lo más cercano a una balada que vas a encontrar en éste álbum, un tema melancólico, con sabor a cicatrices sin curar. Para cerrar, "Escríbelo Con Sangre", suerte de murder ballad castiza, atmosférica y generosa en guitarras que pone punto y final a este clásico indiscutible del Rock and Roll patrio.
Burning, ya lo apuntábamos más arriba, fueron pioneros en muchas cosas, para lo bueno y para lo malo. Y si su manera de entender el género y reivindicar según qué influencias fue pionera en la historia del Rock and Roll de este país, no lo fue menos el malditismo que jalona su biografia, sembrada de episodios de drogadicción, sordidez, muertes y, en definitiva, la cara oscura y en ocasiones inevitable que ha acompañado al devenir de nuestra música. Burning fueron mucho. Burning son mucho.
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